Si conoces de su paradero, escribe a ricardoharex@hotmail.com o déjanos tu comentario anónimo ! ...GRACIAS POR TU APOYO...

viernes, diciembre 01, 2006

Niños extraviados de CHILE

Niños perdidos: Educar para prevenir peligros

Cada día desaparecen niños y adolescentes, algunos lo hacen por decisión propia, otros son robados, por uno de sus padres o por desconocidos, algunos nunca serán hallados.
Antes de hablar de lo que debe saber un niño para estar protegido, hablemos de que puede hacer un padre para que su hijo no le sea arrebatado o se pierda:

• Cuando salga con sus niños a lugares públicos concurridos, no permita que se pierdan de vista.

• No deje solos a sus hijos en los patios de juego que ofrecen shopings y lugares de comida rápida. Si el establecimiento no tiene personal especialmente dedicado al cuidado de los niños, no solicite a cualquier adulto que los mire mientras usted compra.

• No los deje esperando solos en el auto, aunque crea que volverá en segundos. Si deja el auto abierto y las llaves puestas, pueden robar su auto y sin intención llevar a los niños. Si los deja encerrados, tal vez sufran por el frío o calor excesivos y nadie pueda ayudarlos. Siempre es mejor que estén con un adulto responsable.

• Tome las medidas de seguridad como algo natural, no es necesario volverse paranoico, basta con ser cuidadosos.

• Enséñeles que si en algún momento están solos y se sienten amenazados, recurran a un policía. Nunca los amenace con llamar a un policía si se portan mal o le diga que el policía les va a pegar, pues si le temen no recurrirán a él por ayuda.

• En lo posible no ponga el nombre de su hijito en su ropa, en un lugar visible, pues los mas pequeños se sentirán inclinados a acompañar a alguien que los llama por su nombre. En caso que deba usarlo, como parte del uniforme por ejemplo, establezca con ellos alguna clave que solo conozcan las personas de la familia para identificarlas.

• Informar a los docentes de su escuela o a los dueños de casa (si está con un amiguito), quienes son las personas autorizadas a buscar al niño en caso que los padres no puedan hacerlo. Con frecuencia, el que trata de robar a un niño afirma venir de parte de los padres.

• Tanto los maestros del niño, como la persona que lo cuida en ausencia de los padres, deben tener un teléfono donde ubicarlos ante cualquier duda.

• Tenga siempre una fotografía actualizada de cada uno de sus hijos, donde su rostro se distinga nítidamente, tomada de frente. (probablemente no la necesite nunca, pero ayuda en la búsqueda, si uno de ellos se extravía o huye de casa).

Ahora sí, hablemos de que enseñar a los niños, algo básico: deje en claro que significa desconocidos. Las personas que roban niños o abusan de ellos, saben como ganarse su confianza, tal vez le sorprenda saber que su hijo considera su “amigo” a algún adulto a quien usted no conoce.
Sea observador y sepa escuchar, no todas las personas que son amables con los niños lo hacen con mala intención, pero es mejor que usted conozca a quienes se acercan a ellos.

Sus niños deben saber que sí los aborda un desconocido cuando están solos:

• No tienen que hablar con ellos.
• No aceptarles golosinas o dinero.
• No permitirles que los toquen.
• No aceptar que los lleven en su auto.
• Informar a los papás o maestros si alguien intenta acercárseles o si sienten que los está observando.
• Gritar si se sienten amenazados o si alguien los toma por la fuerza.
Si son más grandecitos y van solos al colegio o a jugar a la plaza, deben:
• Ir siempre con uno o más amiguitos, que papá y mamá conozcan.
• Ir y volver siempre por el mismo camino, que habrán acordado previamente.
• Nunca cambiar la rutina sin avisar a los padres.
• Enséñeles a hablar por teléfono para pedir ayuda. Deben conocer su número telefónico, la dirección de su casa, su nombre completo y el de sus padres.
Si piensa que son muy pequeños para memorizar esta información, tal vez también lo sean para salir solos.

QUEREMOS QUE NUNCA MAS SE EXTRAVÍE UN NIÑO EN CHILE

viernes, noviembre 24, 2006

¿Inoperancia de la Justicia en Magallanes?


Ver artículo original


Cinco años y un mes se cumplieron desde que el estudiante, Ricardo Alexis Harex González, 17 años, desapareciera misteriosamente la madrugada del 19 de octubre de 2001, luego de asistir a una fiesta de cumpleaños realizada en el barrio croata de la ciudad de Punta Arenas. Cinco años en que los organismos encargados de resolver el caso, no han logrado dilucidar ni mínimamente qué es lo que pudo ocurrir con la vida de este joven.

La dinámica de la investigación, al día de hoy, considera en síntesis los siguientes elementos: Cinco jueces han pasado por la causa, cuatro Prefectos de Investigaciones, cuatro requerimientos solicitando se designe un Ministro en visita y cuatro ocasiones en que dicho requerimiento ha sido rechazado.

Durante el mes de marzo de este año trabajó en la zona un equipo policial del más alto nivel compuesto por especialistas de “ Brigadas de Homicidios, de Inteligencia y de Personas Perdidas de Santiago y Concepción”, al mando del subprefecto Arenas, profesional con vasta experiencia en el tema de la investigación criminalística, lo que hacia presagiar importantes avances; sin embargo, a este mes de noviembre se tiene conocimiento que el informe emitido por dicha comisión, no estaría aportando ningún elemento concluyente en el enigma, nada nuevo al expediente lo que necesariamente lleva a concluir, según palabras muy acertadas y dolidas del padre de Ricardo Harex que el caso “le quedó grande a la policía”.

En razón a estos elementos, el fantasma de la impunidad, recobra aquí su holocaústica dimensión y trae al frente, una vez más, la mala y tórrida fama que han adquirido en Chile los organismos responsables de velar porque se cumplan las garantías constitucionales de los ciudadanos. Obligadamente saltan a la memoria casos como el de Jorge Matute, Hugo Arizpe, Lenin Zúñiga, etc.

Los habitantes de esta región expatriada estamos cansados de sentir en lo más hondo del corazón como aquello de que Chile llega hasta Puerto Montt continúa siendo una inhumana realidad que se ve duramente graficada en una instancia que ha intentado poner de rodillas nuestras más honestas y válidas aspiraciones de justicia.
Lo ha manifestado en forma diplomática, pero muy elocuente, nuestro reciente galardonado Premio Bicentenario 2006, don Mateo Martinic, formulando una necesaria y urgente invitación a las autoridades a dirigir la mirada a esta zona austral, al decir que: “hay que Magallanizar Chile”; pensamiento compartido por cada habitante de la región como un grito ahogado que recorre la soledad y el espíritu intrincado de nuestras pampas.

¿ Qué podemos hacer nosotros, desde estas indigentes latitudes para obtener la cobertura y el respeto necesario de parte de nuestras autoridades, debemos llamarlas así en lo formal, aunque ellas no sean nuestras en lo absoluto, para que asuman de una buena vez que también somos ciudadanos chilenos, ciudadanos muy comunes y muy corrientes, los que habitamos este confín? Hoy nos rebelamos y nos revolcamos en nuestra desazón: han transcurrido más de CINCO años desde que un joven, con los mismos sueños y anhelos que cualquier muchacho tiene a su edad en Iquique, Santiago, Concepción, con los mismos sueños que tendrá, seguramente la estudiante de enseñanza secundaria, hija de la Presidenta de la República, y que un día sale de su casa para compartir una celebración con sus amigos prometiendo no regresar muy tarde, despidiéndose con un beso en la mejilla y un hasta luego mamá..., y que aún tiene a su madre aguardando su regreso.

Dudo mucho que nuestra presidenta Michelle Bachelet, haya oído que existe una mujer en el extremo del mundo, habitando la misma nación que ella habita, y que lleva 1755 días con sus respectivas 1755 madrugadas, esperando , rogando, suplicando a la vida, a su Dios, a la locura , suplicando que le devuelvan a su único hijo; a veces, en un sueño utópico deseando poder contenerlo en ese nido ahuecado que hoy congela su regazo, y otras veces resignada a devolver a la tierra lo que de él quede, para sentir por fin un día, que ha recobrado su tesoro, su motivo de vivir, y brindarle así una razón lógica y certera a su corazón que ha continuado latiendo cuando hoy solo tiene fuerzas para enloquecer de dolor.

Tal vez se piensa que aquí en Magallanes las que parimos hijos somos entes desprovistos de alma, entes inválidos emocionalmente, y que esa parte de nuestro cuerpo, a la que damos vida propia y que nos convierte en Madres, ¿es para nosotras sólo casualidad, circunstancia fortuita, producto del azar, un invento en el destierro?

¿Qué hacemos ahora, desde este rincón olvidado del planeta, donde los hijos desaparecen entre los dedos del viento, sin dejar huellas?

¿Qué podemos hacer para tener una, solo una, bendita respuesta?

¿Alguien escuchará?

¿Habrá alguien del otro lado de la línea?

¿Habrá alguien QUE RESPONDA que solidarice, que escuche, que no se niegue a compartir el dolor que provoca uno de los horrores más grandes que puede enfrentar un ser humano...?

La dolorosa espera de los padres de Ricardo Harex, en el enlace:

http://www.ricardoharex.blogspot.com

lunes, noviembre 06, 2006

Desaparecidos que no dejan rastro...

CASOS POLICIALES SIN SOLUCIÓN...

http://diario.elmercurio.com/2006/10/30/nacional/nacional/noticias/193FB326


PATRICIO GÓMEZ, CORRESPONSALES- Lunes 30 de octubre de 2006

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Son jóvenes y adultos que han desaparecido en las más variadas circunstancias. Salieron de sus casas, se despidieron de sus amigos o partieron de una fiesta, pero nunca más se supo de ellos.

Han pasado los años y ni siquiera sus cuerpos han sido encontrados, lo que aumenta el enigma policial. De paso, se han convertido en casos emblemáticos por la lucha sin tregua que han desplegado sus respectivas familias y amigos por ubicarlos.

ENIGMAS POLICIALES QUE RECORREN EL PAÍS DE NORTE A SUR


RICARDO HAREX GONZÁLEZ

Cinco años se cumplieron desde la desaparición del joven Ricardo Harex González (17 años), cuyo rastro se perdió en la madrugada del 20 de octubre de 2001 luego de haber acudido a una convivencia juvenil en Punta Arenas.

Sus padres (Sergio Harex y Margot González) aún abrigan la esperanza de que pudiese estar vivo. "Quizás fue secuestrado y ha estado en cautiverio", señala su madre, quien dice que después de conocerse el caso de la joven secuestrada en Austria, durante 8 años, piensa que pudo ocurrirle algo parecido a su hijo.

Su desaparición sigue siendo un enigma y sus padres aún esperan la aparición de alguna pista que conduzca al paradero del joven, que se perdió cuando cursaba su cuarto año medio en el liceo Salesiano San José de la austral ciudad.

"Debemos lograr que la justicia cambie la calificación del caso: de presunta desgracia a presunto homicidio. Ello, porque así evitaremos que el caso prescriba al cumplirse los cinco años", recalca la mamá.

El caso Harex sigue radicado en el Segundo Juzgado del Crimen, y ya han pasado cuatro jueces por la causa.

Hace unos días asumió el quinto, Marcelo Martínez, quien ya comenzó a leer los expedientes acumulados para ver qué nuevas diligencias pueden practicarse.

La policía no tiene pistas y ya no investiga.



HUGO ARISPE

Hace cinco años y 9 meses que no se tiene rastro del limpiador de autos Hugo Arispe, conocido como "Floretti", quien desapareció el 14 de enero de 2001, cuando abandonaba la cárcel de Acha, tras cumplir tres días detenido por ebriedad.

A fines de julio de este año, la Corte de Apelaciones de Arica ordenó reabrir la causa que un mes antes había cerrado el magistrado del 2º Juzgado del Crimen, Julio Aguilar, por falta de pruebas. El hermano de la víctima, Pablo Arispe, pide que se procese a tres gendarmes y un ex reo por obstrucción a la justicia, pues ellos sabrían qué ocurrió con "Floretti", cuyo carnet de identidad aún estaba en la guardia de la cárcel pocos días después que desapareció, pese a que la institución informó inicialmente que el reo había dejado regularmente el recinto.
Pablo Arispe asegura que dos testigos bajo reserva afirman que su hermano fue asesinado en la cárcel.
Sin embargo, hasta ahora no ha sido escuchado.

LENIN ZÚÑIGA ARAYA

El 4 de septiembre se cumplieron siete años de la desaparición del garzón Lenin Zúñiga Araya, de entonces 26 años de edad. Lo último que oficialmente se supo de él es que fue visto saliendo de un pub, ubicado en la subida Ecuador, de Valparaíso, donde estuvo bebiendo después de terminar su trabajo en el "Samoiedo", de Viña del Mar.

Su mochila y algunas prendas de vestir fueron encontradas en un sector de Playa Ancha, lo que llevó a la policía a sospechar que allí fue asaltado. Un equipo especial de Investigaciones logró establecer que fue asesinado y pudo detener al presunto autor del crimen, un muchacho de 21 años, identificado como Luis Escobar Cisternas, quien confesó su participación, pero luego, por consejos de su abogado, se retractó y quedó en libertad, pues al no ser encontrado el cadáver, el delito no estaba suficientemente acreditado. El juez del Sexto Juzgado del Crimen de entonces, Marcos Felzensztein, cerró la causa, y hasta ahora no han surgido antecedentes nuevos que permitan reabrirla. Su familia ha recurrido a diferentes instancias judiciales, policiales y gubernamentales para aclarar su desaparición, pero hasta ahora, afirman, "se mantiene la impunidad".

ROBERTO DÍAZ ORELLANA

Desde el 13 de julio de 2002 se encuentra desaparecido el menor de sólo 16 años Roberto Díaz Orellana. Según antecedentes de la investigación judicial realizada por el Ministerio Público, en la madrugada de ese día el estudiante participaba de una fiesta con sus compañeros del liceo Politécnico, de Constitución.

Fue visto por última vez junto a tres adolescentes en el centro de Constitución, donde se perdió su rastro.
Tras el hecho hubo intensos operativos policiales de búsqueda en la desembocadura al mar del río Maule, pero su cuerpo no ha sido encontrado. Tampoco hay versiones de personas que puedan indicar qué pasó con el joven Roberto Díaz.

Algunas hipótesis policiales en el caso son que el joven haya caído accidentalmente al mar, que se haya extraviado o abandonado la ciudad donde vivía con sus padres. Incluso hubo infructuosos operativos policiales en el norte del país en base a falsas versiones aportadas.

Familiares y la madre del menor, Sandra Orellana, han reclamado desde un principio ineficiencia en las investigaciones de ambas policías. El caso se encuentra cerrado temporalmente hasta que surjan nuevos antecedentes.

SERGIO MARDOFF PEIRANO

El estudiante de Artes Plásticas de la Universidad de Concepción Sergio Mardoff Peirano (24 años) desapareció el 30 de marzo del año 2005 en el sector El Recodo de San Pedro de la Paz.

Mardoff fue visto por última vez el 30 de marzo por una vecina de la casa que cuidaba en el camino a Santa Juana y donde vivía desde hacía un par de meses, dejando allí el celular. El perfil sicológico y los informes médicos indican que tenía una personalidad depresiva.

El padre del joven, del mismo nombre, insiste en algunas pistas que no han sido consideradas, como una serie de contradicciones en que cayó su polola, Marcela Sepúlveda, la última persona que estuvo con él y que le habló por celular antes de su desaparición. La fiscal del caso, Sandra Véjar, en su oportunidad, aclaró que esa situación se habría generado por el nerviosismo que afectaba a la joven.
La fiscal ha dictado una serie de diligencias, algunas con reserva, ante la posibilidad de que pudiera estar vivo. Sin embargo, no existen pistas concretas.

CARLOS MILLÁN CÁRDENAS

Hace un año que se perdió el rastro de Carlos Millán Cárdenas, estudiante de tercer año de Administración de Empresas en Turismo de la Universidad Austral. Tenía 22 años y era oriundo de Ancud. Desapareció la madrugada del 1 de octubre de 2005, luego de participar en una fiesta de su carrera en el Club de La Unión.

En la fiesta bailó y compartió con sus compañeros hasta las 2 de la madrugada. Luego se marchó sin decir adiós. La dueña de la casa donde Millán tomaba pensión asegura haberlo oído sollozar en su habitación una hora más tarde. Allí se sacó el traje y la corbata, se cambió de ropa y salió sin su teléfono celular ni billetera. Luego, su rastro se esfumó, aunque un par de testigos aseguran haberlo visto caminar por la baranda del puente Pedro de Valdivia, pasadas las 5 de la mañana.
La investigación es conducida actualmente por el fiscal Juan Pablo Lebedina, quien ha contado con la colaboración de equipos multidisciplinarios de Investigaciones y Carabineros.

Hasta la fecha, el fiscal Lebedina y la anterior fiscal a cargo del caso, Ximena Rebolledo, han ordenado 965 diligencias -entre ellas, 120 búsquedas fluviales y 133 terrestres- y entrevistado a 111 personas en calidad de testigos, sin que sea posible descartar las mismas hipótesis que surgieron al inicio de la investigación: Millán fue secuestrado, se suicidó por el amor no correspondido o murió al caer a un río.